El Silencio, la Distancia

Una mirada,
un toque,
un beso,
una caricia después.
Después la volupia
y la pasión.
El latido más fuerte
del corazón
en el éxtasis final,
de amor tan grande
por una Diosa Agelical.
Después,
después el silencio.
Los ojos se abren,
sin vislumbrar una mirada
y la busca incesante
por la pasión abrasadora
de toques,
caricias
y besos ardientes,
hace la distancia
depertar del sueño.
Y el vacío de la añoranza
inunda el ser
de un sentimiento más grande,
de querer
cada vez más
el abrazo apretado,
el beso mojado
que me satisface
en la explosión del placer.
El silencio,
la distancia
me hace
amar y querer...
 

Cariñosamente
Ruben Alves Vieira
©Traducción al español por Meg*

 

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