Ah! Si los poetas hablasen de
flores.

Ah, como quiero
ver los campos cubiertos de
flores.
Los poetas hablando de amores.
Solo de amores.
Mas,
también hablan de penas,
que invaden los hogares
causando congojas y
dolores.
Y, el niño que volvia de la escuela,
Muy contento y
feliz
trayendo para Madre un ramo de flores.
Flores tenía para
ofertar
Con sorrisa amplia de chiquillo
¿Donde se esconde tu
sonreir?
¿Otros aún habrá por venir?
Los pájaros volaban en la
Primavera,
las mariposas posaban en las flores
que cubrian de
colores,
llenando de olores la casa.
Una sanga, agua
limpia,
un pocito donde el niño juega
entre cardumenes de
pececitos.
Este es el mundo del chiquillo.
Un mundo de encanto y
armonía.
Que poblaba el final del día
Antes de en casa llegar
Un
mundo que tenía para ofertar,
coger y entregar
flores a la madre con
alegría.
Jugaba a tropa de hueso,
tenía un potro de
palo,
de pelo de malacara
en su imaginación.
Ya había dejado el
chupete
y hasta dormía solo
sin miedo a la oscuridad.
Escuchaba
charlas en el galpón
sentadito en una piel,
Ni demostraba tener
miedo
de los casos de fantasmas.
Ah! como era alegre el
chiquillo!
Podía andar por ahí
saltando y riendo.
Jugando con los
terneros
Como si fuese um peón.
Mas, no todo es armonía
y, el
tema de la poesía
se transforma en el penar.
el niño que vi
jugar,
traer flores coloridas,
con ojos llenos de vida
y,
sonriendo al final del día
partió...
Cual la armonía de su
mundo,
fué para un mundo diferente,
dejandonos en la
memoria,
añoranza y recuerdos
do seu rostro de chiquillo
que
irradiaba felicidad,
para coger flores en la Eternidad
y, llevar un
ramo a la Virgen María.
Ah! Si los poetas
hablasen solo de
flores...
Las flores que la Madre le lleva al niño.
Y, que las gotas
no son del rocío,
Ya que mojaron el rostro moreno
antes de que
cayeran en los pétalos,
pués, de la vertiente de los ojos
surgieron
en el puro amor y afecto,
regadas por los latidos del
corazón,
que se mezcla a penas y dolores.
Ah! Si los poetas
hablasen de flores.
Solo de
Flores...
Carinhosamente
Ruben Alves
Vieira